
El doctor José Luis de Jesús Miranda, líder de la secta "Creciendo en Gracia" y quien se define como el "Anticristo", es un hombre de gustos exquisitos con grandes inversiones en prendas, autos y medios de comunicación. En su adolescencia fue sometido a la justicia en varias ocasiones.
El predicador se encuentra desde ayer en República Dominicana y mañana tiene programada una concentración con sus seguidores, a fin de dar a conocer su mensaje. Este mediodía en la oficina del predicador no sabían dónde sería la concentración ya que no habían conseguido alquilar un local.
El doctor Miranda, o autonombrado Anticristo, ha sido impedido de entrar a varias naciones latinoamericanas, por los tatuajes que usan los seguidores y su vinculación con pandillas juveniles.
Según el predicador, cuenta con más de cien mil seguidores y asegura que su mensaje llega a millones de hogares a través de un canal de televisión que transmite las 24 horas.
El doctor Miranda tiene en su brazo izquierdo un tatuaje del 666 y en su brazo derecho SSS (seiscientos sesenta y seis), le gustan los relojes Rolex, conduce un BMW último modelo y recibe un salario anual en su iglesia de 98 mil dólares.
"Creciendo en Gracia" es una secta que posee 300 congregaciones, 200 pastores, 287 programas de radio y varias paginas en la Internet.
La secta del predicador Miranda fue creada en 1986 con el nombre de Creciendo en Gracia, que fue una iglesia fundada con seis personas en el patio de su vivienda en Puerto Rico.
En 1998 se proclamó apóstol y se hizo llamar "El otro". Desde entonces ha tenido varios títulos como "El edificador", "Hijo del Hombre", y en el 2004 dijo ser "Jesucristo Hombre", argumentando que Cristo se le había aparecido en Massachusetts el día que cumplió 43 años de edad.
El apelativo que más revuelo ha causado fue cuando el 21 de enero de este año mostró un tatuaje en el brazo izquierdo con el número 666, e inmediatamente se proclamó "El Anticristo".
En Apocalipsis 13:5 la Biblia señala el número 666 como símbolo de la Bestia y que cuando ese momento llegue nadie podrá vender ni comprar nada si no lleva esta marca.
"¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666", establece el versículo 18 de Apocalipsis.
El predicador boricua que se hace llamar entre sus seguidores "Jesucristo Hombre", nació en Ponce, Puerto Rico, el 22 de abril de 1946, y llegó a República Dominicana ayer a las 4:20 de la tarde, donde fue recibido por un grupo de personas, mientras otro lo rechazaba.
"Desde que Cristo murió ustedes quedaron bendecidos. Amo mucho a la República Dominicana; le traigo un mensaje que le hace feliz", dijo De Jesús Miranda a su llegada al aeropuerto internacional de Las Américas.
La reportera de televisión Ceinet Méndez fue maltratada por la seguridad del predicador, así como fotógrafos y camarógrafos que cubrían su llegada en la terminal aeroportuaria.
El predicador De Jesús Miranda fue impedido de entrar a Honduras, El Salvador y otras naciones centroamericanas donde vinculan su secta a las pandillas juveniles y al consumo de estupefacientes.
El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez lo calificó de "charlatán, miserable pecador" y favoreció que fuera expulsado de esta nación.
El arzobispo de Santo Domingo dijo que en el país sólo se debe permitir la entrada de las personas que vengan a hacer el bien, y exhortó a la población a no escuchar las prédicas del predicador que se hace llamar Anticristo.
"El denominado Anticristo no merece ningún tipo de consideración ni de respeto y le exhortó a que se vaya lo antes posible porque no nos interesa tener individuos indeseables aquí", expuso el prelado Católico.
De Jesús Miranda no ha sido el único que ha asumido el liderazgo de organizaciones religiosas radicales, ya en el pasado se dieron otros casos representativos como el de Jim Jones, fundador de la secta Templo del Pueblo, quien en noviembre de 1978 obligó a unos 900 seguidores reunidos en Jonestown, Guyana, a un suicidio colectivo, luego de haber ordenado el asesinato del senador estadounidense Leo Ryan y una delegación de observadores y periodistas que viajaron a la isla para constar las atrocidades que se cometían en esta secta.
También está el caso de los davidianos, un grupo encabezado por David Koresh, quienes convivían en un rancho llamado Monte Carmelo, en las inmediaciones de Waco, Texas.
Al igual que estos personajes, de Jesús Miranda es noticia, y su "apostolado" comienza a ser conocido en muchos países, generando polémica y, en algunos casos, división en sectores sociales donde cuenta con fieles y adeptos.